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WONDERLAND
Paloma Martín Llopis Lewis Carroll (1832-1898) escribió Alice’s adventure in wonderland desde el anonimato de un clérigo, matemático y fotógrafo con vocación de escritor. Ningún ápice de normalidad contenía esta mente extraña y versátil, que transforma el sentido de los hechos cotidianos, ofrece el primer cuento de adultos a través de un universo fantástico e inquietante y relata lo absurdo en la conducta de sus protagonistas. Estos personajes, son reconocibles y han sido tomados del mundo real. Tienen la peculiaridad de ser descontextualizados por el autor, al haber sido desprovistos de sus comportamientos naturales. De este modo, pasan a formar parte en situaciones disparatadas, desde el punto de vista racional, donde el sin sentido y lo inconexo nos sumergen en de lo ilusorio y fabuloso, y donde las estructuras de conceptos complementarios como el bien y el mal, el tiempo y el espacio etc., se entremezclan y evaporan para dar lugar a nuevas valoraciones en los procesos cognitivos, que transforman la forma y el pensamiento, y posibilitan una nueva visión de lo “real”. En este momento, la interpretación nos queda abierta a todos los lectores hacia universos nuevos y desconocidos. Leslie Sardiñas (La Habana, 1975) intuye desde pequeño el poder del relato, y la fuerza que tienen lo insólito y lo fantástico. En la actualidad, su creatividad convierte estos dos conceptos en iconos asiduos de su mundo pictórico. Su obra se basa, por tanto, en la reconstrucción de un imaginario que parte de la memoria selectiva. Ésta, tiene la peculiaridad de retener solamente la información que interesa a nuestro intelecto. La fuente de inspiración se encuentra en la estética de los cuentos y dibujos animados. En este sentido, el artista pertenece a una generación donde la tecnología y los medios de comunicación están presentes de forma automática e inconsciente y se convierten, por tanto, en esencia de la experiencia artística. El fundamento o inspiración inicial, fábulas pueriles e inocentes, imágenes animadas o las ilustraciones que acompañan los cuentos, se ven trasformadas por la intervención y manipulación del procedimiento artístico. El proceso creativo de Leslie Sardiñas, al igual que el libro, es más complejo que la mera inspiración de un recuerdo cándido. El pintor toma esta rememoración como punto de partida para descomponerla hasta alcanzar la abstracción mental, donde la idea original ha sido cambiada al añadir su propia interpretación de la fábula y reinterpretación de la realidad, jugando de nuevo con la dualidad en todos sus ámbitos, el real y el ficticio. Las
obras que presenta la exposición Wonderland
aluden a la idea de la narración, donde se pueden llegar a reconocer
sutilmente algunos símbolos de la misma. Conceptualmente, estamos
ante una interesante dimensión que se produce por la capacidad
plástica de plasmar una nueva forma de mirar. Los guiños
a la obra literaria están por todas partes pero lo interesante
de la muestra reside en la transmutación de códigos ya
establecidos que dan paso a reinterpretaciones y nuevas lecturas. Algunas
formas, al igual que algunas texturas introducidas en los lienzos por
el artista, son amorfas y blandas, y se mezclan con naturalidad junto
a otras figurativas que están aceptadas y reconocidas dentro
de lo real. La imaginación desbordante se une a una técnica
precisa que logra materializar una serie de sentimientos y sensaciones
que se han ido recogiendo a lo largo del libro. Quien sabe mirar de
nuevo, es capaz de contar una historia diferente desde una plasticidad
con desbordante imaginación. Además, ¿Quién
no desea volver a leer el cuento a través de imágenes
que evocan un recuerdo y están dotadas, al mismo tiempo, de una
nueva dimensión espacio-temporal?
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